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La
cultura de la vejez
La declaración de los Derechos
de la Ancianidad (agosto de 1948) fue incorporada a la legislación
y a la práctica institucional de la Nación. Así fue incluida
en la Constitución Nacional de 1949. De allí en adelante
los distintos gobiernos han hecho, algunos más, otros menos,
por este sector siempre vulnerable de la sociedad.
Mucho se habló y habla sobre
los derechos de las personas adultas mayores y sabemos existen
en el país leyes que amparan este tema, tanto a nivel nacional,
provincial y municipal.
Si bien nos abstendremos
de mencionar todas ellas, nos referirnos y analizaremos
las que son de pura competencia cultural de toda la sociedad
en su conjunto, y que van más allá del cumplimiento.
La Asociación 50 a 60 (www.asociacion50a60.org.ar)
ve con gran preocupación, como poco a poco a través de los
últimos años, la sociedad argentina en su gran mayoría,
fue perdiendo códigos culturales en lo que hace al respeto
y valorización de la vejez, tanto dentro como fuera del
seno familiar.
En especial se observa que no se están propiciando las condiciones
para un mayor bienestar físico y mental del "adulto
mayor" a fin de que puedan ejercer plenamente sus capacidades
en el seno de la familia y de la sociedad, incrementando
su autoestima y preservando su dignidad como ser humano.
Es por éso que es de vital importancia promover la solidaridad
y participación ciudadana para consensuar programas y acciones
que permitan su incorporación social, alcanzando un desarrollo
justo y equitativo.
También es importante que
nos concienticemos sobre la necesidad de permanencia, cuando
así lo deseen, de las personas adultas mayores en su núcleo
familiar y comunitario. Con el objeto de no discriminar,
debemos propiciar su incorporación a los procesos productivos
emprendidos por los sectores público y privado, de acuerdo
a sus capacidades y aptitudes.
Siendo así imprescindible fomentar en la familia, el Estado
y la sociedad, una cultura de aprecio a la vejez para lograr
un trato digno, favorecer su revalorización y su plena integración
social, así como procurar una mayor sensibilidad, conciencia
social, respeto, solidaridad y convivencia entre las generaciones
con el fin de evitar toda forma de discriminación y olvido
por motivo de su edad, género, estado físico o condición
social.
Todos y cada uno de nosotros
como sociedad, debemos asumir la cuota de responsabilidad,
promoviendo la difusión de los derechos y valores en beneficio
de las personas adultas mayores, con el propósito de sensibilizar
a las familias y a la sociedad en general respecto a la
problemática de este sector.
Mario Di Bona
Comisión Directiva
Asociación 50 a 60
www.asociacion50a60.org.ar
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