|
Luchar
por la movilidad... ¿es arar en el desierto?
Dentro de pocos días se cumplirán dos años desde
que la Corte Suprema de Justicia, pidió al Congreso Nacional
fijara un mecanismo de movilidad para actualizar lo que
cobran los actuales jubilados y pensionados, y por supuesto
hacerlo extensivo a los futuros beneficiarios.
Dado que el fallo de la Corte fijó una doctrina de cumplimiento
obligatorio para los Tribunales inferiores, abre la puerta
para que otros reclamos de jubilados obtengan sentencias
favorables similares a la de Badaro. Además establece que
las demandas previsionales son retroactivas dos anos, por
lo que los reajustes incluirían esos 24 meses. Pero la Corte
no dicta sentencias de carácter general, por lo que cada
interesado debe tramitar la suya.
Ante esta situación que empuja a los jubilados reclamantes,
efectuar juicios cuyo tiempo de duración es impredecible
y costoso, surge la pregunta: Los otros dos Poderes Republicanos
de la Nación - Ejecutivo y Legislativo -, ¿que piensan
hacer?.
Lamentablemente, en la Asociación 50 a 60
(www.asociacion50a60.org.ar) tenemos la percepción, que
si no hay voluntad política en debatir alguno de los tantos
proyectos de Movilidad, éstos seguirán durmiendo en los
cajones del Poder Legislativo. A pesar de contar con mayoría
absoluta en ambas Cámaras, seguiremos sin el tratamiento
de los mismos, independientemente que las Comisiones ya
estén constituidas en ambas Cámaras Legislativas.
Ya tuvimos la experiencia el año pasado en la Comisión
de Trabajo y Previsión Social de la Cámara de Senadores,
donde a la hora de tratar el tema Movilidad, el oficialismo
no daba quórum.
Es aquí donde se abre nuestro gran interrogante de los pasos
a seguir en esta lucha, donde el único camino democrático
que nos queda, es la recolección de firmas para exigirle
al legislativo su tratamiento, pero, ¿con ésto, es
suficiente?
Si nos miramos en el espejo de lo que hoy está sucediendo
en el conflicto entre "Campo" y "Gobierno"
y lo llevamos al plano de nuestra lucha por la movilidad
que a lo largo y ancho del país estamos haciendo todas las
organizaciones de jubilados y pensionados, como así también
las asociaciones civiles que luchan por los derechos de
los adultos mayores, creo que estamos arando en el desierto.
A pesar de todo ello, nuestra única luz de esperanza es
que el Gobierno Nacional ponga sobre la balanza los beneficios
electorales que podría arrimarle una ley que permita la
movilidad en los haberes jubilatorios, siempre y cuando
ésta emane desde el Poder Ejecutivo..., tiempo lo dirá.
Mario Di Bona
Comisión Directiva
Asociación
50 a 60
|