| BUENOS
AIRES, enero 8 de 2007.
Al Señor Viceministro de
Desarrollo Social de la Nación
Lic. Daniel Arroyo
Secretario de Políticas Sociales y
Desarrollo Humano
Ministerio de Desarrollo Social de la Nación
Av. 9 de Julio 1925
S / D
Ref.: Artículo
publicado en Clarín con fecha 31/12-06
bajo el título "Como incluir a los desocupados"
De nuestra mayor consideración:
En nombre de
la ASOCIACIÓN 50 A 60 que tengo el honor
de integrar, me dirijo a usted en relación al artículo periodístico
mencionado en la referencia.
Después de leer y analizar el mismo, donde detallan una
serie de medidas para combatir la desocupación, que hoy
golpea sin piedad a una gran franja social de compatriotas
a pesar del sostenido crecimiento económico que tuvimos
después de la profunda crisis del 2001, consideramos que
en el mismo no se abordaron el tema básico (actual matriz
económica del país) y otro de coyuntura (desocupados mayores
de 45 años) para resolver esta problemática.
a) Actual
matriz económica del país
Lamentablemente
hoy por hoy la matriz económica de nuestro país es de una
componenda perversa debido a que el 70% de nuestras exportaciones
son "commodities" y algo más, pero a la inversa
en lo que hace a las importaciones; ello no nos permite
tener una mejor distribución de la riqueza debido a la baja
incidencia que debería tener la mano de obra y tecnología
argentina en todos los productos que se comercializan.
Sí analizamos
la matriz económica de todos los países "primer mundistas",
sus exportaciones se basan en productos y servicios con
un fuerte valor agregado de ciencia, tecnología y mano de
obra calificada, donde la materia prima utilizada es de
un valor irrisorio respecto al precio del producto final,
ejemplo: instrumentales de todo tipo, maquinarias, medicamentos,
servicios, etc. etc. etc.
Esa realidad
se fue incubando en los últimos 30 años, debido a las políticas
equivocadas de los gobiernos de turno, profundizándose,
e hizo eclosión en la década del 90, cuando cambiábamos
fábricas por supermercados, fábricas por shopping, PyMes
que cerraban transformándose en comercios o importadoras,
comenzando a cambiar mano de obra argentina por mano de
obra foránea. Cuando destruíamos la industria nacional;
cuando no había disciplina fiscal y nos endeudábamos en
cifras siderales gastando más de lo que se recaudaba; cuando
se vendieron las empresas del estado, muchas de ellas a
precios viles y fraudulentos con contratos ruinosos, comenzó
el principio del fin.
Ese panorama
puso de rodillas a la familia argentina. Por eso, hoy entre
todos los argentinos tenemos que revertir el flagelo de
la desocupación. Creemos y estamos convencidos que si no
modificamos a futuro nuestra actual matriz económica, produciendo
productos de alto valor agregado en ciencia, tecnología
y mano de obra intensiva, como así también aprovechando
al máximo todas las ventajas comparativas que tienen una
infinidad de productos producidos en el país, jamás solucionaremos
el drama de la desocupación como así tampoco la distribución
de la riqueza.
b) Desocupados
mayores de 45 años
Lamentablemente
en el contenido de su artículo en ningún momento se trató
la problemática de los desocupados mayores de 45 años considerados
por el sistema viejos para trabajar y jóvenes para jubilarse,
cuya situación tanto de ellos como las de sus familias viene
siendo desesperante desde hace ya bastante tiempo.
La Asociación
50 a 60 viene trabajando desde su fundación (marzo/2004)
sobre este flagelo, tomando este tema dentro del petitorio
presentado a los legisladores nacionales, como así también
a funcionarios del poder ejecutivo (ver www.ASOCIACION50a60.com.ar
). A la fecha no se obtuvieron resultados concretos que
puedan mejorar la situación de esa franja social tan vapuleada,
"los mayores de 45 años".
Los argentinos
somos hacedores de un riquísimo mercado laboral, pero si
los empleadores, que son los que tienen la potestad final
de tomar a trabajadores mayores de 45 años, consideran que
no les "conviene", ni que se adaptarán a las nuevas
condiciones de trabajo, independientemente de la experiencia
y capacidad, no los emplearán a pesar de los incentivos
"lógicos" (no demagógicos) que les pueda ofrecer
cualquier gobierno de turno.
Ante esta cruda
y descarnada realidad, no caben dudas que estamos ante flagrantes
casos de discriminación a la hora de emplear personas "mayores",
ejemplo: avisos clasificados imponiendo límites de edad,
etc. etc. etc. Esta situación la resolvemos entre todos
los argentinos o no la resuelve nadie, con la cuota de responsabilidad
que les cabe a gobernantes y gobernados.
Por último,
y agradeciéndole por la atención que confiamos preste a
la presente nota, quedamos a su disposición y aprovechamos
la ocasión para saludarle muy atentamente,
Mario Di Bona
Comisión Directiva
ASOCIACIÓN 50 A 60
Para
leer la respuesta del Lic. Daniel Arroyo, clic aquí.
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